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¿Qué es el Phubbing?

 

El phubbing es esa costumbre que tenemos en la actualidad de ignorar a quienes nos rodean por atender solo y exclusivamente a nuestro teléfono móvil.

Phubbing es un término que surgió en Australia en 2008 a partir de la unión de las palabras ‘phone’ (en español, teléfono) y ‘snubbing’ (en español, despreciar). Ahora se ha convertido en todo un fenómeno social del que difícilmente podemos librarnos.

La jornada diaria de una persona está cargada de phubbing. En el trabajo, mientras almuerza, viendo la televisión en familia o cuando sale con sus amigos, cualquier momento es bueno para desatender al resto y echar un vistazo al smartphone. Da igual que no nos hayan llamado o que no recibamos notificación alguna, aún así sentimos la imperiosa necesidad de mirar el móvil aunque solo sea para hacer scroll.

Además, lo más “peligroso” del phubbing es que ha pasado a ser una práctica de imitación. Así es, porque si en una reunión de amigos hay quienes, con mucha suerte, aún consideran esta costumbre como un gesto de mala educación, basta con que uno del grupo agarre su teléfono para que el resto le siga y desdeñe la concepción que tenía hasta ahora acerca del phubbing.

Atrás, muy atrás, quedaron ya las charlas de sobremesa o las largas conversiones entre colegas a la hora del café. Ahora lo normal es sentarse uno frente a otro y empezar a hablar por WhatsApp. Para nosotros es más importante hacer feedback inmediato con quien tenemos al otro lado del móvil que con la persona que tenemos delante.

El phubbing en los adolescentes

El phubbing es como una epidemia, se extiende de unos a otros por simple imitación. Incluso los más pequeños han sucumbido al poder de este fenómeno. Diversos estudios coinciden en señalar que más del 90% de los adolescentes prefieren el contacto vía WhatsApp que cara a cara. Otro dato muy esclarecedor nos habla de que en los restaurantes se experimentan en torno a 30 casos de phubbing por cada cena.

Sin duda ya podemos hablar de una práctica que podría llegar a afectar seriamente a nuestras relaciones, ya sea de pareja o entre nuestras amistades más cercanas. No son pocos los novios que han tenido ya más de una fuerte discusión a causa del phubbing o las relaciones de amigos que han terminado por enfriarse por culpa de esta mala costumbre que ha traído consigo el phupping.

Nos olvidamos por completo de la realidad física que hay a nuestro alrededor y nos centramos únicamente en la realidad virtual que hay dentro de un teléfono móvil o tablet. Nos hemos vuelvo adictos a los móviles, al WhatsApp, a los juegos online, y como cualquier otra adicción, si se lleva a extremos delicados, necesita de un tratamiento.

Cómo combatir el phubbing

No es una broma. No en vano, ya existen terapias que los expertos recomiendan seguir para combatir el phubbing. Unos recomiendan, como si del tabaco se tratara, ir dejando el teléfono móvil por periodos cortos de tiempo. Si quieres dejar de fumar te dicen que cada vez te lleves menos cigarros a la boca hasta que finalmente no te lleves ninguno, pues si quieres dejar de estar enganchando al móvil tienes que cogerlo cada vez menos, aunque, tranquilo, no vas tener que olvidarte de él para siempre.

Es simplemente conseguir que deje de ser una práctica adictiva y que, por ende, tengamos la oportunidad de disfrutar más de las experiencias vitales. Después de todo son éstas las que de verdad nos forman como persona e individuo social y, además, son las que al final acabamos recordando.

Para algunos esta terapia se queda corta porque ya han dejado de pensar por sí mismos y es el móvil el que piensa por ellos. En estos casos, lo habitual es seguir una terapia de choque, esto es, apagar directamente el teléfono. Al menos durante el tiempo que pasamos con la familia o con nuestros amigos. Pero hay otras opciones, te las contamos a continuación.

¿Por qué? Porque así, además de desintoxicarnos nosotros mismos, estamos dando ejemplo y evitamos el fenómeno de la imitación. Piensa en los niños, recuerda que éstos tienden a imitar desde muy pequeños cada cosa que ven en los mayores, por lo que estamos obligados a ser un referente hasta cuando hablamos de las nuevas tecnologías.

Siete reglas para evitar que el smartphone domine tu vida

El columnista de la BBC Tom Chatfield, especializado en nuevas tecnologías, ha elaborado un manual para ‘desenchufarse’ del teléfono móvil, unas recomendaciones que vienen muy al caso para contrarrestar los daños que causa el phubbing en las relaciones interpersonales de nuestra vida diaria.

Destacamos las siete reglas de oro más recomendadas para evitar que los móviles dominen tu vida:

  • Conversar ahora, mandar mensajes después: Hay que poner límites para proteger el tiempo libre, el esparcimiento y el placer, de modo que los mensajes, los correos, para luego.
  • Tómate un día libre del teléfono: Es la terapia de choque que antes mencionábamos. Cada dispositivo tiene un botón de apagado, pero somos renuentes a utilizarlo. En ocasiones preferimos incluso tener el móvil silenciado antes que sin conexión. Al menos durante un día disfrutemos de lo que nos rodea.
  • Evitar ser un “buscatodo”: Hay que renunciar, a veces, a buscarlo todo por Internet. Las ventajas de las nuevas tecnologías son enormes, sobre todo a nivel profesional, pero si estamos ante un problema lo mejor es cortar por lo sano. por un día, al menos sólo por un día, deja de buscar mapas y sitios. Pregunta por la calle o entrégate a la casualidad.
  • No lleves el teléfono a la mesa:  No hay peor lugar donde el phubbing sea más molesto. Sobre todo si estás reunido con más gente comiendo. Mira a los ojos de las personas y escucha. No hay nada como el placer de conversar.
  • Contempla antes de disparar la cámara. Con nuestros smartphones sacamos fotos a todo. Pero vivir la vida a través de una lente arruina lo que se quiere capturar. Las experiencias hay que vivirlas antes que documentarlas.
  •  Probar antes que cargar: Antes de subir una foto a una red social haz una pausa, respira el aire profundamente y luego retrata esa experiencia. Ya lo dijo el filósofo Jaron Lanier: “Las medidas sensoriales como el sabor y el aroma son ignoradas por casi todas las tecnologías digitales”.
  • Deje dormir al teléfono: Al igual que las personas, el teléfono necesita dormir. Es tentador tenerlo encendido porque las notificaciones captan nuestra atención. Pero es vital prepararse para que el sueño sea interrumpido.

Este manual de conductas es de sentido común, pero no siempre se aplica. Aprovecha al máximo las tecnologías cuando toque, pero que nunca dominen tu vida.

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